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domingo, 23 de septiembre de 2018

Carne salada


-Como quiera que se lo vea, el episodio del restaurant turco resulta un auténtico desastre para la ya deteriorada imagen presidencial. Cualquiera de los escenarios que se considere para explicar esta torpeza agudiza la fragilidad del mandatario

@javiermayorca

El episodio del almuerzo de Maduro y la Primera Combatiente en el afamado restaurant turco Nusr-Et amerita análisis en profundidad. Es hora de ir más allá de las burlas insulsas y los memes que, en su mayoría, tienden a banalizar un hecho de gravedad, por su propia naturaleza y por lo que representa como forma de gobernar en la Venezuela del siglo XXI.
La delicada situación empieza mucho antes del banquete. La directora de Transparencia Venezuela Mercedes de Freitas observa con tino que ya se ha tornado usual la práctica del mandatario de montarse en un avión, solo o acompañado, a veces con comitivas multitudinarias, en viajes sin objetivos ni agenda clara, y que no cuentan con el aval de la Asamblea Nacional. Ya lo chinos saben que los compromisos asumidos al margen del Parlamento serán nulos si se produce un cambio político en el país.
Como las rutas de los vuelos también se manejan en términos de confidencialidad, uno se entera de las paradas que hace el Presidente cuando ocurren estos dislates de las redes sociales.
De repente, aparece la pareja presidencial engullendo toda una paleta de res, servida por un chef con manierismos aprendidos al detalle, en un local donde, a todas luces, ellos tenían un ala completa a su disposición. Los accesos al lugar, ubicado en Besiktas, estaban bloqueados por guardias armados con subametralladoras, con suficiente poder para disuadir cualquier escrache.
Luego de ver una y otra vez las múltiples imágenes de este ágape inolvidable nos percatamos de que falta una importante: la del Presidente metiéndose las manos en los bolsillos para pagar, como hacemos todos los ciudadanos, incluidos algunos mandatarios.
No, Maduro no canceló con el producto de su trabajo esa sentada, que incluía detalles como los habanos con denominación de origen y caja personalizada.
"Hicimos una parada en Estambul, de Beijing a Estambul, de casi 6 horas de vuelo, allí atendí una invitación para visitar el centro histórico y almorzar con algunas autoridades", dijo en una cadena al percatarse del revuelo ocasionado por el clip de Instagram.
Y claro está, ya sabemos que no era un encuentro oficial con “algunas autoridades”, pues ellos eran los únicos ocupantes de las mesas en ese sector del restaurant. ¿Se perdería Salt Bae la oportunidad de retratarse también con Erdogan o alguna figura del poder local?
Solo hubo mesa para dos
Podemos descartar entonces que esa pasada por Nusr-Et hubiese sido cancelada por el ejecutivo turco. Maduro, además, con seguridad conoce la disposición aquella del artículo 149 de la Constitución, que prohíbe expresamente recibir cargos, honores o recompensas de gobiernos extranjeros sin la aprobación previa de la Asamblea Nacional. Sabemos que ni el venezolano ni el turco tienen mucho respeto por las formas legales ni los controles. Pero, si el dinero hubiese salido de las arcas oficiales, al menos un saludito hubiese dado el anfitrión.
Entonces, Maduro no pagó y Erdogan tampoco lo hizo. La lógica estricta indica que debió ser algún particular, de aquí, de allá o de ambos lados.
Las relaciones entre la Venezuela de Maduro y Turquía parecen ir a contracorriente con respecto a las que prevalecen entre el país y el resto del mundo occidental. Ocurren entonces cosas inexplicables: mientras las aerolíneas internacionales salen en desbandada, Turkish Airlines abre una ruta Caracas-Estambul, con parada en La Habana. Luego, nos enteramos de que los turcos estarán dispuestos a recibir el oro venezolano. Y después, los colegas de Armando.info revelan que los productos turcos están nutriendo las cajas Clap.
En este contexto, ¿cómo se puede catalogar esa invitación? ¿Puede un presidente en ejercicio ser objeto de estos “detalles”? Sobre esto se plantean algunas discusiones entre juristas, basadas en la letra del artículo 61 de la Ley contra la Corrupción, que establece penas de hasta cuatro años de prisión y multas para el funcionario público “que por algún acto de sus funciones reciba para él mismo o para otro retribuciones u otra utilidad que no se le deban o cuya promesa acepta”.
No es la primera vez que el entorno presidencial es tocado por generosidades. Recordemos que la defensa de los sobrinos detenidos en Nueva York no fue pagada por el Estado venezolano sino por un acaudalado contratista de Pdvsa y propietario de medios de comunicación.
Entonces, frente a aquel precedente poco esculcado esta comida de mediodía palidece en términos estrictamente financieros. Pero anuncia con claridad una línea de acción en la que los intereses públicos y privados tienden a mezclarse, hasta que llega un momento en que no pueden ser desentrañados.

Breves

*Los constantes apagones están mermando la operatividad de los cuerpos policiales. En Zulia, Vargas y Apure, por ejemplo, funcionarios han reportado la caída de los sistemas de radiocomunicación y se han visto imposibilitados de transmitir las novedades de forma oportuna debido a las fallas en la telefonía celular e internet. El último en quejarse fue el director de la policía judicial, Douglas Rico, quien advirtió que no aceptará la excusa de la falta de electricidad para postergar las actualizaciones diarias a los Sistema de Información Policial (Siipol) e I24/7 de Interpol, que contienen bases de datos sobre personas, vehículos, armas y otros objetos involucrados en investigaciones penales, así como de los individuos solicitados internacionalmente.

La llegada a La Guaira
*Arca de Paz se llama el barco-hospital militar enviado por la República Popular China, que deberá atracar el 22 de septiembre en el puerto marítimo de La Guaira. El martes se llevó a cabo en el auditorio de Bolipuertos Vargas la última reunión de coordinación de las autoridades venezolanas que se mantendrán en contacto con sus pares asiáticos. Aunque el Gobierno no lo ha dicho con claridad, lo que se maneja en medios militares es que esa embarcación fue enviada para llevar a cabo “atención primaria e intervenciones quirúrgicas” a la comunidad china en Venezuela, e igualmente a la población del estado Vargas. Esta es una forma sutil de reconocer la terrible crisis que atraviesa el sector salud en el país. Mientras tanto, desde Estados Unidos indican que la llegada del USNS Comfort a puertos colombianos –para atender al éxodo venezolano- se ha retardado en virtud de los huracanes que actualmente cruzan el Caribe, y que incluso podrían hacer necesario el uso de este hospital flotante en costas estadounidenses.

*El director de la policía judicial, comisario Douglas Rico, prohibió los traslados de detenidos al internado judicial de Tocorón, en el estado Aragua. La inusual medida fue notificada mediante una circular interna el 21 de septiembre, apenas al conocerse una situación que ha permitido la evasión de más de 250 individuos que permanecían bajo custodia en dependencias de la policía del estado Aragua, a partir del mes de marzo. Básicamente, se detectó que desde entonces los jefes policiales aragueños simulaban traslados al referido internado judicial con la finalidad de “descongestionar” los calabozos de la policía estatal. Pero los detenidos no llegaban a Tocorón, o si llegaban no eran incorporados formalmente a la población penal. La averiguación se inició formalmente el 22 de septiembre, con la detención del comisionado Eulises Manuel Farías, actual director de la Policía de Carabobo, y Gabriel Enrique Cubides, supervisor jefe adscrito a la Brigada Especial de la Policía de Aragua. Sin embargo, es poco probable que estos falsos traslados se lograsen sin la complicidad de personal del ministerio para Servicio Penitenciario. Como se sabe, los detenidos no pueden ser sacados de los calabozos de las policías preventivas o de investigación sin que antes el referido despacho notifique sobre la asignación del llamado “cupo” en alguna instalación bajo su administración. Ese documento tiene que ser incorporado al expediente de cada uno de los privados de libertad, y en este caso constituye una importante evidencia para comprobar el delito de facilitación de evasión.

*Otros con problemas para controlar la creciente población reclusa son los militares de la Guardia Nacional. En otras entregas se ha referido que el número de detenidos bajo custodia de este componente ha obligado en el interior del país a habilitar espacios que anteriormente eran destinados a la recreación de los profesionales de armas y sus familiares, como son los llamados casinos, los gimnasios y, en ocasiones, las capillas. En unidades de la Guardia Nacional permanecen detenidos hombres y mujeres, mayores y menores de edad, nacionales y extranjeros. Son tantos que ya se perdió la cuenta. Así que desde la Comandancia General se ordenó hacer un nuevo censo de detenidos en todas las unidades. La data correspondiente ya está siendo procesada en Caracas.

*El abandono de las tareas de vigilancia en las instalaciones del Metro de Caracas es evidente. La ausencia de autoridades se agudiza durante las primeras horas de la jornada y luego de las 9 pm. Un lector escribió al correo crimenessincastigo@gmail.com para relatar un suceso del cual fue testigo: “La noche de este miércoles 5 de septiembre, se produjo nuevamente un robo masivo dentro de un tren Metrópolis de la Línea. Ocurrió cuando cinco antisociales abordaron en la estación Mamera. Se distribuyeron a lo largo de los dos últimos vagones del tren que tenía como destino Las Adjuntas, pasadas las 10:45 de la noche. Una vez en movimiento sentido a Ruiz Pineda los elementos que tenían entre 18 y 22 años de edad se levantaron y junto a los otros del grupo que abordaron en Mamera procedieron a cometer el robo. Uno de ellos con un arma de fuego exigía mantener en silencio a cada persona que despojaban de sus pertenencias. En Ruiz Pineda los sujetos salieron corriendo. Los usuarios asustados buscaron alguna autoridad o personal de guardia de la empresa que pudiera auxiliar, pero fue infructuoso. Muchos de ellos fueron despojados de alimentos”.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Las bandas de la Troncal 9


-El Gobierno ha identificado plenamente a los integrantes de las principales bandas que operan en la principal vía a oriente. Y sin embargo los delincuentes continúan imponiendo su ley

La Troncal 9, también conocida como la vía a oriente, se ha convertido en un trayecto de altísima peligrosidad. Como en otras partes del país, aquí el Estado también ha reconocido en forma tácita su fracaso en una de sus principales misiones, como es la de resguardar la seguridad de los ciudadanos.
Una evidencia de esto es que, en las vías locales, que cruzan esta troncal por los alrededores de El Guapo, las propias autoridades advierten sobre los riesgos que se corren para circular durante las noches y los fines de semana, y en oportunidades han bloqueado los accesos a estas carreteras, con la advertencia de que, si usted intenta pasar, lo hará “a su propio riesgo”.
El incidente con el bus de Rodovías de Venezuela, durante la madrugada del 27 de agosto, es apenas una prueba de lo que allí sucede. El conductor del colectivo, que había partido desde Maturín rumbo a Caracas, fue conminado a detenerse cuando se aproximaba al distribuidor de Los Velásquez por un grupo armado que, según los testimonios, tenía cerca de quince integrantes.
Como el profesional del volante no obedeció, estos sujetos a lo Mad Max dispararon contra los cristales del vehículo, e impactaron mortalmente al hombre que iba en funciones de colector, Oswaldo Rafael Silva.
Este suceso fue reportado en su momento por la prensa independiente. Pero no se puede decir que se trate de un caso aislado. Por el contrario, ha llamado la atención sobre una situación de profunda inseguridad que ha llevado a empresas con intereses en oriente del país a prohibir la circulación de sus empleados y gerentes por esa vía.
Cabe destacar, por ejemplo, que desde el mes de agosto hasta el momento de redactar estas líneas han sido reportados tres secuestros en distintos puntos del trayecto. En el primero, las víctimas eran miembros de una misma familia que iban a Puerto Ordaz en un vehículo compacto. Aparecieron con vida en Rio Chico. En el último caso conocido, la víctima es un hombre, identificado como Humberto Polanco, que viajaba en una camioneta de Puerto Ordaz a Puerto Cabello, el mismo lunes en que fue atacado el autobús. No se sabe de su paradero. En todos los casos, de acuerdo con las informaciones conocidas por testimonios, el factor común es que los plagiarios utilizan la carretera a oriente como escenario para llevar a cabo las capturas.
Las cifras manejadas por el propio Gobierno, y que fueron conocidas de manera extraoficial, indican que entre enero y agosto fueron reportados cartorce secuestros entre los municipios Acevedo y Andrés Bello, que abarcan el trecho entre Caucagua y Cumbo. Otros nueve casos han sido denunciados en el municipio Páez, muchos de ellos, como se refirió, con múltiples víctimas en cada ocasión.
Entre los tres municipios suman 23 casos de secuestro. Para el año pasado a esta fecha eran 24, tomando en cuenta la misma fuente. Esto quiere decir que, a pesar de la propaganda, en realidad la situación se ha mantenido casi inalterada.
En Andrés Bello, además, también se reporta un incremento superior a 6% en cuanto a los robos genéricos. El objetivo de los delincuentes ha sido casi siempre las viviendas de uso por temporadas y todo lo que encuentren adentro.
La Troncal 9, intransitable de noche y madrugada
La Policía de Miranda ha intentado un trabajo de investigación para identificar a los principales actores de esta ola delictiva. De manera extraoficial, se filtraron los organigramas de tres estructuras criminales que operan, precisamente, en los municipios con mayor inseguridad.
Estas bandas, aparentemente, no tienen nombres propios. Los agentes las han bautizado por los lugares de origen. La más numerosa sería la que opera en el eje El Delirio-Cumbo-Las Delicias. Ya en 2017 los pobladores de esos caseríos advertían que no se podía transitar por la vía local sin el permiso de esta organización, gestada por Víctor Manuel Correa, alias Chocho. El grupo ha logrado reponerse de la reciente muerte de tres de sus lugartenientes a manos de la FAES, y continúa imponiendo su yugo.
Otra agrupación es la que domina en El Café, un poblado del municipio Acevedo donde se llevó a cabo la operación Orión a inicios de 2017, recordada por los desmanes cometidos por el Ejército. A pesar de lo sucedido entonces, esa banda continúa en acción, y según reportes se mueve también por Araguita, otro sector del mismo municipio barloventeño.
El líder inicial de la banda, Héctor Jesús Sojo, alias Mapengue, fue eliminado en un enfrentamiento con policías. Otros cuatro integrantes estarían tras las rejas. Pero el grupo continúa en operaciones.
Otra agrupación se formó en el sector Casañas, ubicado en la vía que une a Río Chico con El Guapo. El núcleo central tiene nueve hombres y su jefe es conocido como Palmira. Ocasionalmente, estos sujetos han tenido enfrentamientos con agentes de la Policía Nacional. Pero los funcionarios no tienen permanencia en la zona, al igual que el resto de las policías.
Un aspecto interesante de estas agrupaciones es que aparentemente se movilizan de un lado a otro de los municipios barloventeños, con la finalidad de aprovechar las áreas más desasistidas por los cuerpos de seguridad. Si en 2017 era el municipio Acevedo, este año son Andrés Bello y Páez.

Breves

*El incidente con los drones se ha convertido en una especie de tema tabú para el Gobierno. El mensaje es que de eso no se habla, y si se hace tiene que ser en los términos que imponen desde el Ejecutivo. La primera señal ocurrió con el desalojo de una residente de Ciudad Tiuna, Limbania Ramírez, porque supuestamente se mofó a través de un chat vecinal de lo sucedido durante el acto aniversario de la Guardia Nacional en el centro de Caracas. Luego, le tocó al humorista Benjamín Rausseo, mejor conocido como el Conde del Guácharo, a quien le suspendieron sus presentaciones aparentemente por haberse burlado del suceso, mediante una parodia en la que colocaba a Maduro bajo un manto protector de cajas Clap, mientras huía de la tarima. La información sobre el tercer afectado llega gracias a dos periodistas noruegos, que encontraron en la población brasileña de Pacaraima a un supervisor de la Policía Nacional, anteriormente destacado en Santa Elena de Uairén. Este también se burló de lo sucedido en un grupo whatsapp de compañeros de cuerpo, y al parecer alguien lo delató. Poco después, tuvo que salir del país.

*Un grupo de abogados/comisarios de la policía judicial en actividad elaboró un anteproyecto de reforma parcial a la Ley del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas. En los artículos iniciales, la propuesta intenta reivindicar el carácter “científico” de la actividad de los agentes de esa institución. Igualmente, intenta que el Estado lo reconozca como el “principal” instituto de investigación a los efectos de la determinación de la existencia de delitos y la identificación de los posibles responsables. Pero el centro de esta iniciativa queda plasmado en el artículo 50, referido a las atribuciones de Cicpc. En la ley vigente desde junio de 2012 son solo cuatro, mientras que el planteamiento elaborado por los propios policías tiene nueve. Van desde el manejo de las evidencias y los antecedentes necesarios para la investigación penal hasta la elaboración de pruebas de identificación mediante comparación genética y constituir a este organismo en el “centro de referencia nacional en todos los asuntos relacionados con la criminalística”. También se propone una redefinición de las competencias del Servicio Nacional de Medicina Forense (Senamecf). Por ende, se trata de una iniciativa ambiciosa, que intenta detener el avance logrado por el Ministerio Público en materia de investigación penal y criminalística, e igualmente monopolizar otra vez el manejo de las estadísticas sobre criminalidad. Nada sencillo. Estas cosas no sucedieron de forma espontánea. En buena medida, fueron consecuencia de la pérdida de credibilidad, la corrupción y la politización de los cuadros medios y superiores de la policía judicial, antaño referencia en materia de investigación penal en toda Latinoamérica. Y muchos de estos factores aún permanecen intactos.

*El Gobierno está preparando su propia interpretación sobre la conflictividad social en el país. El 5 de septiembre, el viceministerio de Prevención y Seguridad de Relaciones Interiores ofició a todos los directores de policías municipales del país con la finalidad de que remitieran a ese despacho lo antes posible la data completa de las manifestaciones que hayan sido reportadas en cada jurisdicción a partir de 2013. Junto a esas cifras se requirió la información sobre el motivo de la acción callejera, la clasificación tomando en cuenta si era a favor o en contra del gobierno central, los reportes sobre funcionarios y civiles lesionados o muertos, número de detenciones y las denuncias que hayan sido formuladas por abusos en el control de estas manifestaciones. Ya en semanas anteriores, la Guardia Nacional y la Policía Nacional distribuyeron entre sus unidades unos formatos que serán utilizados de ahora en adelante para el monitoreo de las protestas callejeras. Se intenta de esta forma unificar criterios según la particular forma de ver las cosas que existe desde el gobierno central.

*La llamada Declaración de Quito, en la que once gobiernos americanos expresan su interés por “acoger adecuadamente a los ciudadanos venezolanos en situación de movilidad humana” tendrá un efecto inmediato sobre el mercado negro de pasaportes en Venezuela. El punto VI de la referida declaración, suscrita por los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, indica que estos países tomarán “los documentos de viaje vencidos como documentos de identidad de los ciudadanos venezolanos para fines migratorios”. Esto da a entender que los pasaportes de los emigrantes venezolanos serán tenidos como válidos por las autoridades migratorias de estas naciones aún si han caducado. Este es un golpe directo a las redes que en Venezuela han montado un mercado negro con la emisión de tales documentos. En un trabajo publicado en el Spectator de Gran Bretaña la primera semana de septiembre, titulado Venezuela’s great socialist experiment has brought a country to its knees (El gran experimento socialista venezolano ha puesto al país de rodillas) el periodista Jason Mitchell señala que los pasaportes son otorgados previo pago de sobornos por 1.500 dólares. Al dejar de ser indispensables para ir a otras latitudes, el valor del documento descenderá irremediablemente.


Bloopers del poder

En esta entrega, se hace una sección especial sobre las pifias públicas y notorias que hemos tenido que presenciar en la voz de importantes operadores del sistema de seguridad y justicia del país. Aquí van las primeras tres:

1)    Barrabasada in fraganti. Luego del incidente con los drones en la avenida Bolívar, el Fiscal General designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, intentó justificar en una entrevista televisada con Vladimir Villegas el procedimiento aplicado para detener al diputado en ejercicio Juan Requesens. Dijo: “Mira (…) recuerda que en el derecho penal existe un tipo que se llama la flagrancia. Un tipo penal. Y ese tipo penal se asocia a lo realizado por el mencionado diputado”. ¿La flagrancia es un tipo penal? Según el profesor de derecho Fernando Fernández, el fiscal incurrió en un “error inexcusable”. La flagrancia, antes que un tipo penal, es una “circunstancia en la que se puede dar un delito”. La gente suele expresar esta situación cuando dice que a alguien lo detuvieron “con las manos en la masa”. Según Fernández, esa “masa” es lo que en términos técnicos se llama el “cuerpo del delito”. “Pero la flagrancia no es ningún tipo penal”, aclaró.
El "clamor" como delito
2)    ¿Preso por “clamor”? El 2 de septiembre, la prensa se hizo eco de una información publicada por el director de Cicpc, comisario general Douglas Rico, según la cual un detective agregado de ese mismo cuerpo, que trabajaba en el estado Zulia, fue apresado en Maracaibo “tras causarle lesiones a una víctima en la región cefálica”, presuntamente utilizando la cacha de su pistola. La información iba acompañada con la foto de reseña del mentado agente. En la parte inferior, donde se debe especificar el delito, los funcionarios colocaron “clamor público”. El clamor público, continúa explicando Fernández, no es un delito sino “una circunstancia muy débil para calificar un hecho”. Ocurre cuando la gente señala a una persona, a menudo a gritos, por la comisión de un acto al margen de la ley. Según el especialista en derecho penal, el clamor público no justifica una detención, pues “la posibilidad de error es muy alta”.
Es "coctelera"
3)    Patrullas con “cautelera”. En la policía judicial son evidentes las resistencias a participar en los llamados circuitos de patrullaje, como si se tratara de un cuerpo preventivo más. Desde luego, no está entre sus funciones. La investigación criminal es una tarea lo suficientemente gruesa como para añadirle también la de las policías municipales y estatales. Quizá sea por eso que el director de ese organismo, Douglas Rico, no reparó en los términos de una orden emanada en la última semana de agosto, según la cual toda unidad de ese cuerpo que salga a las calles luego de las 6 pm “debe llevar encendida la cautelera”. No es la primera vez que usan este término para reemplazar la tradicional coctelera. El manual de estándares para patrullas del Consejo General de Policía lo describe como “luz de barra o torreta rojo, azul y blanco”, que además tiene dispositivos de perifoneo. La “cautelera” de la que habla esta orden de la dirección de Cicpc es probablemente una traslación –no traducción- directa del portugués.