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domingo, 8 de mayo de 2016

Un cofre de cenizas

Hay fuertes indicios de que José Tovar Colina, alias Picure, recibió un trato de enemigo de guerra, a lo bin Laden. En ambos casos, la desaparición de los cadáveres pretende impedir el surgimiento de nuevos tótems y mantener en secreto sus redes de relaciones peligrosas

@javiermayorca

El viernes pasado (6 de mayo) se disiparon las dudas sobre el propósito que tendría el traslado compulsivo del cadáver de José Tovar Colina, alias Picure, hacia el cementerio de El Junquito. Los restos humanos de quien hasta esa semana fue “el más buscado” por las autoridades del país fueron entregados a sus familiares vueltos cenizas, en un pequeño cofre.
Este procedimiento fue a todas luces irregular. El artículo 28 de la Ley para la Regulación y el Control de la Prestación de Servicios Funerarios y Cementerios, vigente desde el 18 de febrero de 2014 recoge un viejo principio que ya era aplicado en el país, según el cual no se podrá cremar ningún cadáver “sometido a un proceso de investigación penal o científica”. La razón es que si surge alguna duda sobre la causa o las circunstancias en las que se produjo la muerte del líder de la banda conocida como Tren del Llano habría que volver a revisar sus restos, previa autorización de exhumación emitida por un juez. Hablamos desde luego de muertes violentas, no de aquellas que según la documentación disponible se hayan producido por razones de origen natural, tales como enfermedades o complicaciones por vejez.
Esto lo sabe bien la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, quien ha promovido y ejecutado a través de un grupo especial de su despacho la exhumación de los cadáveres de guerrilleros y activistas políticos de izquierda fallecidos en refriegas con policías y militares, a pesar de que ya eran casos con sentencia definitivamente firme.
La investigación del Ministerio Público sobre las supuestas “desapariciones, torturas y muertes entre 1958 y 1998” pudo hacerse debido a que las autoridades durante ese lapso no cremaron los correspondientes cadáveres.
El único caso reciente de una muerte violenta en la que se autorizó la transformación de los restos humanos en cenizas fue el de los hermanos Faddoul Diab, asesinados luego de 40 días en cautiverio. Un episodio escandaloso. ¿Qué pasaría si el día de mañana surge alguna nueva evidencia o incluso un adelanto tecnológico que posibilite aclarar alguna duda sobre las circunstancias o la causa real de la muerte de estos jóvenes? Desde luego que todo quedará en el plano de las especulaciones, pues no habrá restos humanos sobre los que se pueda trabajar.
Cuando se trasladaba el jueves en la tarde el cadáver de Tovar Colina hacia El Junquito en medio de fuertes medidas de seguridad y contra la voluntad de los deudos surgió en la morgue de Bello Monte la información, nunca desmentida, de que todo esto se hacía por mandato del presidente Nicolás Maduro.
Se le llama “orden ejecutiva”.
Todo esto hace recordar el tratamiento que las autoridades de otro país dieron a otro de “los más buscados”: Osama bin Laden. Los paralelismos son varios:

*No siempre fueron odiados por sus verdugos. Bin Laden fue un instrumento de los estadounidenses en su guerra contra la extinta Unión Soviética en Afganistán. En virtud de eso obtuvo armas y recursos financieros. Tovar Colina, antes y durante su liderazgo sobre la banda surgida en Concha de Mango, tuvo relaciones con las autoridades locales y nacionales que aún no ha sido posible reconstruir en su totalidad. Fue tropa de operaciones especiales de la Armada.
Los fusiles de la última batalla
A sus 27 años de edad se veía a sí mismo tan apoyado por el poder en su medio habitual que perdió la perspectiva sobre lo que podía y no debía hacer. Una de las cosas que definitivamente entraban en la segunda categoría era matar funcionarios del Estado. En el caso de su banda fueron por lo menos once.
Aún con ese prontuario, el comandante del Tren del Llano se dio el lujo de reunirse con el viceministro de Política Interior del MRI, José Vicente Rangel Avalos. Luego él diría en una entrevista que negociaban una entrega. Pero esto nunca ocurrió.
Antes, el propio gobernador de la región donde él se movía como pez en el agua, Ramón Rodríguez Chacín (un capitán de navío retirado que como Picure formó parte de las fuerzas especiales de la Armada), dijo en noviembre de 2014 que él mismo lideraría las labores de búsqueda y captura del delincuente luego de una masacre de once sujetos en una finca. El Picure siguió paseándose por su pueblo como si nada.

*Muerte y desaparición. Osama bin Laden y Tovar fueron ultimados en operaciones militares. Algún miembro del Seal Team 6 que llevaron a cabo la cacería en el primer caso han declarado que había una orden presidencial de matar al líder de Al Qaeda. La dudosa legalidad de este mandato se oculta bajo el paraguas del resultado concreto de la acción contra un ser objeto del desprecio mundial, en el marco de la “guerra contra el terrorismo”. Así se acalla momentáneamente el debate sobre lo ajustado a las normas de la decisión del mandatario Barack Obama.
En Venezuela, el líder del Tren del Llano se transformó en una especie de ícono de la delincuencia. Aún cuando él estuviese tranquilo en El Sombrero, los cuerpos policiales lo veían en la Cota 905 o en La Vega, lo asociaban con bandas en proceso de fortalecimiento en los Valles del Tuy e incluso le atribuían la supuesta oferta de $500 por cada agente de CICPC asesinado, como si fuese un Pablo Escobar criollo al que le sobran los recursos. Todas estas informaciones corrían como rumores, pero nunca fueron constatadas con rigor. Tovar Colina y su banda mataban, efectivamente, pero lo hacían por cuenta propia, en muchos casos para saldar deudas con miembros de otras bandas como la de Juvenal Bravo que les disputaban el territorio en Guárico, o efectivos policiales o militares que no cumplían los acuerdos o que vulneraban sus intereses.
Las redes tejidas por Tovar Colina en su entorno más próximo fueron hasta último momento capaces de detectar los movimientos policiales o militares para capturarlo. Un general activo y director de Seguridad del gobierno de Guárico fue destituido por apoyar al antisocial. Desde 2014 la Guardia Nacional recomendó al Gobierno que cualquier operación para neutralizar el líder de la banda tenía que ser ejecutada por una comisión enviada desde Caracas en medio del mayor sigilo. Hasta los propios GN de la zona tenían que ser mantenidos al margen de tales acciones.
Cuando al Picure lo mataron, los militares venezolanos le dieron el tratamiento de un trofeo. Esto también pasó tras las muertes del líder de Al Qaeda y de Pablo Escobar, jefe máximo del cartel de Medellín.
Luego vino la orden presidencial de desaparecer el cadáver. Al de bin Laden supuestamente lo lanzaron desde un helicóptero en aguas del mar Arábigo. Una acción controversial, justificada con la intención de evitar que los restos del terrorista se convirtieran en un tótem objeto de adoración por sus seguidores. Maduro no ha justificado su determinación de cremar al antisocial. Pero está claro que luego de este autoproclamado éxito en la lucha anticrimen han cobrado fuerza los discursos oficialistas para desviar la atención sobre el verdadero origen del Tren del Llano.

*El problema de fondo continúa. Esta lista de parecidos entre el tratamiento a los casos de bin Laden y Tovar Colina podría alargarse. Pero aquí solamente se referirá uno más. Las muertes manu militari de los líderes de Al Qaeda y del Tren del Llano para nada solucionarán los problemas de fondo que se pretende afrontar. El árabe fue sucedido en el liderazgo de la organización terrorista por el médico egipcio Ayman al Zawahiri, quien ya era su lugarteniente. Además, nuevas estructuras han surgido de Al Qaeda y superado sus ejecutoria si se toma en cuenta el número de muertes y el logro de control sobre vastas porciones de territorio en países como Siria e Irak.
En Venezuela, es probable que el Tren del Llano resurja o se funda con otro grupo. Pero en términos generales el problema de las megabandas continuará y posiblemente se agravará. Las condiciones de nula institucionalidad en el país unidas al vasto campo de oportunidades para lucro económico, planteadas para estas organizaciones como consecuencia de las restricciones en los mercados y sobre múltiples aspectos de la vida nacional, hacen tierra fértil para el crecimiento de la delincuencia organizada en el país.

Breves

*¿Bandas que vigilan con drones? Los vehículos aéreos no tripulados y manejados a control remoto han adquirido múltiples usos durante los últimos años, en parte porque la competencia los ha hecho más baratos. En Venezuela han comenzado a llegar importados de China a precios que van desde 120.000 bolívares hasta casi 170.000 bolívares. Durante el asueto de Semana Santa fueron utilizados para vigilar ciertas carreteras de alta circulación, de acuerdo con un anuncio del titular del MRI. Ahora, el sacerdote Alejandro Moreno revela que las bandas del sector El 70 de El Valle también están usándolos para vigilar sus predios. El religioso y trabajador social no reveló la fuente de este dato divulgado durante una intervención en un foro organizado este sábado 7 de mayo por la organización Espacio Abierto. Dijo que la organización comandada por alias Lucifer ya los posee. Se presume que sea para detectar cualquier intento de capturarlo por parte de los cuerpos de seguridad, que lo han colocado entre sus objetivos prioritarios luego de la matanza de agentes de CICPC en la subdelegación El Valle. Los drones ya han sido vehículo en México para el paso de drogas sobre la frontera con EEUU, e igualmente para introducirlas en recintos penitenciarios.

*El 22 de abril, el Ministerio Público informó sobre la imputación contra los fiscales 38 nacional y su suplente Edgar Angulo Betancourt y Richard Daal, respectivamente, porque al parecer le exigieron a un detenido el pago de 800.000 dólares para no retardar el juicio que se le sigue. La información no detalla de cuál juicio se trataba, aunque sí señala que las pesquisas por esta extorsión fueron iniciadas el día 5 del mismo mes, luego de que la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) procesara la denuncia correspondiente. Los fiscales fueron aprehendidos durante el asueto del 19 de abril cuando se hacían de la suma, en un procedimiento vigilado por los agentes militares. Por esta averiguación también está detenido el agente de la Dgcim Jackson González. Edgar Angulo manejó durante las primeras semanas la pesquisa sobre el asesinato del cacique Sabino Romero. También el expediente sobre el homicidio del secretario general de Acción Democrática en Guárico Luis Díaz. En los últimos meses se ocupaba además de la acusación por una supuesta rebelión contra el general de división retirado Edgar Bolívar, exjefe de Operaciones de la Guardia Nacional.

*El ataque contra el Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática JesúsTorrealba pareciera ser parte de una nueva escalada de violencia física contra dirigentes de la oposición en todo el país, simultánea al desarrollo del proceso revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. El último caso que podría incorporarse a esta lista es el de Germán Mavare, activista de Un Nuevo Tiempo en el estado Lara. Un sujeto se le acercó y luego de propinarle un tiro en la cabeza huyó sin robarle ninguna pertenencia. Malavé murió en el acto. Todo indica que el interés del atacante se limitaba a la eliminación física del político. Se evalúa si esto ocurría por la reciente denuncia interpuesta por la víctima contra un grupo de antisociales, o si era consecuencia de su oposición al régimen. El mismo día en que ocurrió este crimen (jueves 5 de mayo) la dirección de la policía judicial ordenó a todas sus delegaciones estatales hacen un censo de los ataques contra dirigentes políticos. Previamente, el 29 de abril, un grupo de activistas agredió al diputado a la Asamblea Nacional José Trujillo mientras hacía una visita al Hospital Central de Maracay.

Yopo playero
*El yopo es una leguminosa (Anadenanthera) con efecto alucinógeno. Los aborígenes yanomamis la consumen desde tiempos inmemoriales en territorios que actualmente pertenecen a Venezuela y Colombia. En este último país, por cierto, hay una población (Yopal) que debe su nombre a esta droga de origen vegetal. Ahora bien, durante los últimos meses un grupo se ha dedicado a comercializarla con el pretexto de la realización de ceremonias de “medicina ancestral” en las playas de Chichirivichi. Los promotores aseguran que el consumo del yopo activa el “tercer ojo”, y que durante el ritual sucederán encuentros con “seres de luz”, en medio de un “maravilloso despertar”. Lo cierto es que la participación en estas sesiones playeras no está abierta a todo el público. La última conocida se llevaría a cabo el 23 de abril, y sólo podrían estar allí quienes hayan reservado con tiempo. Los cuerpos de seguridad y el Ministerio Público guardan silencio al respecto.

*La Guardia Nacional elaboró un informe de inteligencia sobre el creciente número de protestas en Barinas. La tierra de la que surgieron el finado presidente Hugo Chávez y su familia está siendo el escenario frecuente de expresiones de descontento social. El documento describe veinte acciones de calle entre el 15 de febrero y el 30 de abril, algunas incluso con bloqueo de vías y quema de cauchos, lo que parecía inconcebible hasta hace un par de años. Según el reporte, las causas de las manifestaciones eran inicialmente por las carencias de servicios básicos como agua y luz, así como por la escasez de alimentos. Pero en los últimos días de abril tuvieron como tema central la activación del proceso revocatorio contra el presidente Maduro. Como principal organizador de tales actos fue identificado el diputado Wilmer Azuaje, el mismo activista que estuvo secuestrado durante tres días junto a su hermano en 2013.