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domingo, 27 de julio de 2014

El ocaso del general



A Juan Manuel Mayorca (1937-2014)
In memoriam

*El mayor general Hugo Carvajal Barrios fue seducido para que entrase por voluntad propia en una jaula de la que difícilmente saldrá. Ahora, el Estado venezolano se moviliza como un todo para salvarlo

Twitter @javiermayorca

El miércoles 23 de julio a las 10 pm la policía de Aruba detuvo en el aeropuerto internacional de Oranjestaad al mayor general del Ejército Hugo Armando Carvajal Barrios. Sobre él pesa una orden de detención con fines de extradición emitida por Estados Unidos, como consecuencia de por lo menos seis investigaciones penales que se ventilan en juzgados de varias regiones de ese país por delitos tales como conspiración para el tráfico de drogas así como la ejecución directa de este crimen, legitimación de capitales, obstrucción de la justicia y asistencia a un grupo incorporado en la lista de las organizaciones terroristas del Departamento de Estado, como es las FARC. Con este panorama, a Carvajal le espera prisión perpetua.
Se trata de un hecho histórico que no se circunscribe meramente al ámbito policial. En un régimen militar y militarista pocos profesionales de armas llegaron a concentrar tanto poder como Carvajal. Más allá de los numerosos cargos que ocupó en el área de inteligencia, fue los ojos y oídos de Hugo Chávez en la FANB. Nicolás Maduro recogió esa herencia. La mayoría de los análisis divulgados hasta el momento ha pasado por alto que el actual presidente lo reincorporó a las filas militares y paradójicamente lo llevó al viceministerio de lucha contra la delincuencia organizada, luego de pasar por la dirección de Contrainteligencia Militar, un despacho creado a su medida.
Carvajal es, entonces, uno de los puntos de fusión entre lo militar, lo político y lo netamente criminal. El símil hecho por la revista Semana ya en 2008, al equipararlo con el exjefe de inteligencia peruano durante el régimen de Fujimori, Vladimiro Montesinos, es casi perfecto. Sólo que alias Pollo nunca tuvo un Chavín de Huántar. Por el contrario, mucha camaradería con grupos irregulares que han extorsionado y secuestrado a sus anchas en todo el país. Quizá ahora se sepa lo que realmente pasó con los banqueros Azpúrua y García Velutini.
Muchos a estas alturas todavía se preguntan cómo un hombre aparentemente tan avezado pudo cometer semejante error de cálculo. Son cosas que se piensan después de que se le ve detenido y esposado. Antes del 23 de julio, Carvajal estuvo por lo menos otras dos veces en Aruba, sin problemas. Allá lo cobijaba un empresario zuliano que ha hecho inversiones en las áreas hoteleras y en casinos. Es el propietario real del jet siglas N9GY registrado a nombre de una empresa de papel en Dellaware, Estados Unidos, que trasladó al exjefe de inteligencia hasta Aruba.
Difícil misión la del viceministro Ortega
Para Carvajal todo parecía marchar sobre ruedas. Lo único que le molestaba era la tardanza del Reino de los Países Bajos en otorgarle el placet, con el que ya podría empezar a ejercer funciones como representante diplomático venezolano en la isla. Siete meses habían pasado, y la oficina consular seguía sin titular. Al mayor general le hicieron entender, sin embargo, que esta vez sí le darían el beneplácito. Y cayó en la trampa. No es cierto, por lo tanto, que él haya concertado su entrega, al mejor estilo de los hermanos Calle Serna, también conocidos como los Comba. Si Carvajal hubiese querido entregarse no habría tratado de escudarse en su pasaporte diplomático. Esta es otra historia. Para Estados Unidos, el Pollo es un trofeo. “La joya de la corona”, según un agente de la DEA que declaró para la prensa estadounidense. De allí que su ocaso se aproxime. Más de tres meses de seguimiento y pesquisas evitarán entre otras cosas los errores de cálculo que cometieron con Walid Makled, y que impidieron trasladarlo a territorio norteamericano desde Colombia.
En esta circunstancia el régimen venezolano se ha movilizado como un todo para impedir la inminente extradición. Hay presiones diplomáticas y económicas sobre la isla, amenazas y lobby. Todos los poderes como uno solo. El viceministro Calixto Ortega encabeza los oficios en el propio terreno insular. En Venezuela el Jefe del Estado anuncia que meterá las manos en el fuego por Carvajal. El presidente del Parlamento ve una nueva conspiración. El Tribunal Supremo en ponencia de su presidenta emite un amparo alocado, sin guardar la mínima formalidad de verificar la plena identificación del beneficiario. Todo en medio de una profunda angustia. Quieren silencio, no verdad. Mucho menos justicia.
Un detalle interesante: el primer documento hecho público para sustentar la solicitud de extradición de Carvajal se refiere a una acusación aprobada por un Gran Jurado en Miami en mayo de 2013, que lo vincula con el líder de una importante facción del cartel del Norte del Valle, Wilber Varela, alias Jabón, asesinado en 2008 en un hotel de Mérida. Por lo tanto, nada tiene que ver con los señalamientos sobre las relaciones entre el exjefe de la DIM y las FARC. Este tema motivó la incorporación de Carvajal en la lista Clinton del Departamento del Tesoro, en 2008. Y seguramente, será motivo de otros procesos judiciales cuando el mayor general esté en territorio estadounidense.

Breves

*La detención en el aeropuerto de Miami del exjuez quinto de control del Estado Miranda Benny Palmeri-Bacchi es consecuencia de una averiguación por tráfico de drogas, obstrucción de la justicia y lavado de dinero que también abarca al exjefe de la oficina de Interpol en Caracas comisario Rodolfo McTurk en combinación con el traficante colombiano Jaime Alberto Marín Zamora, alias Beto Marín. La acusación ventilada ante un Gran Jurado de Miami y archivada en diciembre de 2013 (número 13-20930 CR-Ungaro) no menciona al mayor general Hugo Carvajal, aunque fuentes policiales estadounidenses filtraron informaciones en ese sentido. Los datos recabados hasta el momento sugieren que luego del asesinato de Wilber Varela en Mérida las actividades del cartel del Norte del Valle pasaron a ser conducidas en Venezuela por Marín, en complicidad con un grupo del Ejército para beneficio de Carvajal. En ese momento, Walid Makled ejercía un importante dominio de las rutas de drogas que pasaban por el centro del país, junto a generales de la Guardia Nacional y altos oficiales de la Armada. Simultáneamente, el Loco Barrera también mandaba alijos con las FARC y los grupos que surgieron de la diáspora de las AUC. Nada de ideologías, sólo negocios. Por lo tanto, contrario a lo que inicialmente se ha sugerido, el país era y es un territorio abierto y en disputa por numerosos grupos de traficantes, hoy aliados y mañana enfrentados.   

*El asesinato a cuchilladas del alcalde de Rio Caribe Enrique Antonio Franceschi conmocionó a todo el país. Es la segunda vez que un gobernante municipal venezolano muere como consecuencia de un hecho violento mientras se encuentra en ejercicio de sus funciones (el primero fue el del municipio Panamericano de Táchira, Lluvane Alvarez, en septiembre de 2009). Desde un principio el crimen desató todo tipo de conjeturas. Ese sector del estado Sucre, como se sabe, es importante punto de salida de los cargamentos de drogas destinados al Caribe oriental. El primer análisis del sitio del suceso revelaba que el hombre de 35 años de edad probablemente fue ultimado por un grupo en el que había al menos una persona de alta confianza. Según la policía judicial, los atacantes fueron a la residencia de la víctima en la madrugada del 20 de julio con la intención de robar. Pero no se indica qué buscaban.  El dato faltante fue aportado para esta entrega por un abogado con intereses en esa región. Franceschi supuestamente tenía Bs 50.000 en efectivo para cancelar una celebración por el Día del Niño que se llevaría a cabo ese mismo domingo. El dinero desapareció. El primero en caer detenido pocas horas después fue Frank Borman Rodríguez Jiménez, de 20 años de edad.  Apareció sin razón lógica en una estación de la policía estatal (Rio Caribe no tenía cuerpo de seguridad municipal). La entrega de este sujeto sin antecedentes permitió esclarecer el caso y apresar a otros tres implicados. Se indicó que la presión sobre Rodríguez fue hecha precisamente por los grupos paramilitares que controlan el transporte de drogas, cuyos líderes se preocuparon por la excesiva atención que podría colocar el Ejecutivo sobre esa olvidada población del oriente del país. Aclarado todo, la pax mafiosa volvió a Rio Caribe.

*Hay un grupo que se dedica al robo a estudiantes de universidades privadas en Caracas. Testimonios de primera mano indican que la banda está conformada por al menos tres personas, una de ellas mujer joven. En los casos conocidos, esta muchacha es la encargada de buscar conversación y engatusar a universitarias solas en el interior de los campus. Cuando ha entablado cierta familiaridad entran en acción los otros miembros de la banda, simulando un hecho inesperado como la caída de una billetera. Entonces, la antisocial entrega a la víctima una bebida que en ese momento tiene entre manos, aderezada con escopolamina, mejor conocida como burundanga, con la excusa de ayudar a la persona que dejó caer sus pertenencias. Cuando la droga hace efecto, la estudiante pierde el dominio de su voluntad y queda a merced de la banda. Al recobrar la razón ya ha sido despojada de sus pertenencias y está en el exterior del centro de estudios. En las universidades Metropolitana y Católica Andrés Bello han recibido denuncias con este modus operandi.

*Mediante circulares internas, los jefes de regiones de la policía judicial llamaron la atención a los agentes encargados de la instrucción de los expedientes sobre la necesidad de mejorar la redacción de las minutas. No se trata solo de superar las frecuentes faltas a la ortografía. Hay cuestiones de fondo. Estos documentos por regla general omiten datos valiosos como la correcta identificación de las víctimas y los posibles victimarios, así como las de los lugares, horas y medios de comisión de los delitos. Hay archivos sobre secuestros en los que ni siquiera se coloca el lugar donde la víctima fue interceptada, ni el sitio de su liberación. Se manejan además expresiones ambiguas como “presión policial”, que luego son usadas por el Ejecutivo en sus campañas propagandísticas. Finalmente, comenzaron a prohibir el uso de la frase “ajuste de cuentas” entre los móviles o razones de los homicidios. Esto, desde luego, incidirá en la forma como la policía organiza sus estadísticas al final del año.

*La tercera semana de julio se recibió información sobre la reactivación (con leves variaciones) de una modalidad de secuestro que era aplicada inicialmente en los estados orientales del país. La denuncia recibida en la policía judicial indica que las víctimas son potenciales compradores de vehículos, captados a través de avisos en páginas web de ventas, que han cobrado mucho auge durante los últimos meses en virtud de las limitaciones impuestas por el Gobierno al mercado formal. Los plagiarios operan en Caracas y buscan personas que residan en el interior del país. Les indican que debe tener la disponibilidad de dinero para cerrar la negociación una vez revisado el vehículo. En el caso denunciado se trataba de una camioneta Chery, importada de China. El hombre viajó desde Maturín hasta la capital con la intención de regresar a casa manejando su adquisición. En el terminal La Bandera lo buscaron, tal y como estaba convenido. Inmediatamente le indicaron que estaba secuestrado y lo llevaron a la habitación de un hotel en la carretera Panamericana, donde vaciaron sus cuentas haciendo transferencias electrónicas. Casos como éste fueron conocidos en Anzoátegui y Sucre entre 2011 y 2013. Los antisociales tenían nexos con los sindicatos que operan en las ensambladoras de Toyota y Mitsubishi. Ofrecían unidades de las “cuotas” asignadas a estos representantes gremiales. Cuando los interesados iban a concretar el negocio los obligaban a punta de pistola a cobrar los cheques y entregarles el dinero en efectivo. Por uno de estos casos fue aprehendido el jugador de los Guaros de Lara, Carlos Morris.

*Dedico estas líneas a la memoria de Juan Manuel Mayorca, mi papá, fallecido a los 77 años. Abogado de profesión, entregó su vida a la investigación y la docencia de la sociología y la criminología tanto en colegios como en instituciones de educación superior. Durante el gobierno de Rómulo Betancourt fundó la dirección de Prisiones en el Ministerio de Justicia y en la primera administración de Rafael Caldera la dirección de Prevención del Delito. También fue asesor presidencial en materia criminológica durante el gobierno de Luis Herrera Campíns. Esos fueron breves “préstamos” de tiempo que este librepensador hizo a la política. Entre sus 31 obras escritas figura Criminalidad de la burguesía (1977), tan vigente ahora como en la fecha de su impresión. En realidad, su casa y refugio fueron siempre las aulas. En estos días de mucho dolor he recibido testimonios de la pasión con la que él se entregaba en cada clase. La Universidad Central de Venezuela nunca lo abandonó. Este amor fue recíproco. Al salir estas líneas, las cenizas de mi padre ya están esparcidas en algún rincón de ésa, su casa.  Paz a su alma.

domingo, 13 de julio de 2014

Criminalidad y propaganda

*Cuando un suceso delictivo pone de manifiesto la desatención al tema de la seguridad ciudadana, el Gobierno sigue siempre el mismo patrón de hacer anuncios que no se cumplirán

Twitter @javiermayorca

En Venezuela, a juzgar por las últimas encuestas, hay quienes todavía creen que el Gobierno hace algo para mitigar la profunda crisis de criminalidad. Es aproximadamente un 17% de la población, afín al actual régimen. Aunque al resto del país le cueste entenderlo, esta importante porción de los venezolanos atribuye los niveles de victimización a su propia negligencia o descuido. En términos coloquiales, cree que la culpa por ser víctimas es de ellos mismos, por haber salido a determinadas horas o haber transitado de forma imprudente por ciertos lugares.
Ese sector, desde luego, critica la divulgación de las informaciones sobre sucesos. Las tilda de amarillistas, aún cuando los hechos no ameriten de ningún maquillaje para que el resto de los venezolanos los veamos como lo que son, auténticas tragedias.
Estas son las primeras presas de la propaganda gubernamental. Son lectores sempiternos de VEA y Ciudad Caracas, público duro de los medios del Sibci. A ellos estas líneas con las descripciones de algunos episodios, colocados en perspectiva. Quizá al leerlas comiencen a pensar que algo no está bien.
Médicos de Pariata también son víctimas
-Episodio 1. En el piso 6 del hospital Clínico de la Ciudad Universitaria, cuatro supuestos integrantes del colectivo Divino Niño irrumpieron en el quirófano para matar a tiros a dos hermanos pertenecientes a un grupo que les disputaba el control del barrio Las Casitas de la Cota 905. Luego de cumplir su cometido, hirieron en la pierna derecha a un empleado del centro de salud que se topó con ellos en la ruta de huida. Todo esto pasó el domingo 29 de junio. A la semana siguiente, el titular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, mayor general Miguel Rodríguez Torres anunció la activación del servicio de seguridad hospitalaria de la Policía Nacional. Informó que abarcarían a todos los hospitales del gobierno central. Cabe destacar que a estas alturas ya la vigilancia de esas instalaciones ha sido militarizada con efectivos de la Milicia. Aún así, se han registrado hechos preocupantes como el robo colectivo en el cuarto piso de Hospitalización en el Pérez Carreño. Pues bien, diez días después de la rueda de prensa protagonizada por Rodríguez Torres y el ministro de Salud Francisco Armada los galenos del Periférico de Pariata en Vargas salieron a protestar ante los robos reiterados y el intento de violación de una mujer en las instalaciones del centro de salud. La sección de Emergencias fue cerrada.
Al día siguiente (viernes) un tiroteo entre hampones perseguidos por detectives de CICPC en el hospital Periférico de Coche hizo que los médicos tomaran la misma decisión que adoptaron sus colegas en la UCV y Pariata. De haber estado los agentes del servicio ofrecido por Rodríguez Torres quizá los antisociales no hubiesen entrado a esa instalación.
-Episodio 2. En la autopista Puerto Cabello-Valencia una banda bautizada por CICPC como Los Sanguinarios de El Cambur ultimó a la actriz Mónica Spear y a su esposo Thomas Berry, el 6 de enero. Para calmar la indignación generalizada el titular de Relaciones Interiores anunció la asignación de un contingente de la Guardia Nacional para hacer de esa autopista una “ruta segura”. Los hampones al parecer no se enteraron de esa noticia. Tres semanas después del referido crimen, dos asaltabuses hirieron al excampeón mundial de boxeo José Sanabria. El 4 de julio los antisociales volvieron a las andanzas, en la modalidad de “vikingos”, es decir, lanzando objetos contundentes a los conductores para que se detengan y despojarlos de sus pertenencias, justo en el mismo sector donde fue ultimada la pareja. Las propias víctimas relataron que no había vigilancia de ningún tipo en la autopista. Sólo tres guardias en el peaje ubicado en la entrada de la capital carabobeña.
-Episodio 3. El 5 de abril mataron en El Avila a los ciclistas Gustavo Jiménez Souci y Luis Daniel Gómez. Ya para ese momento eran reiteradas las quejas por la criminalidad rampante en las trochas del parque, cuya custodia es atribución exclusiva de la Guardia Nacional. Cuatro meses antes de este suceso se había anunciado la asignación de 16 uniformados adicionales para la compañía de ese componente militar que tiene jurisdicción sobre la montaña. Pero los asaltos a los usuarios han continuado en los principales caminos recorridos por los deportistas. Incluso, se ha reportado el robo de un rústico en el parque nacional.
El libreto en todos estos casos es similar. Luego de un hecho que atrae la atención general se divulgan anuncios que a la postre no son ejecutados, o que obedecen a acciones espasmódicas, abandonadas cuando surge otro escándalo.
Poco a poco, la gente se ha dado cuenta de la inoperancia oficial en materia de seguridad ciudadana. No por lo que los periodistas independientes podamos informar sino porque la victimización es de tal magnitud que resulta imposible ocultarla. Puedes evadir el conocimiento de la realidad, mantenerte ajeno a los noticieros y la página negra de los periódicos. Pero tarde o temprano esa misma realidad se estrellará en tu cara.

Breves

Ni un preso, mucha propaganda
*Otro hecho convenientemente manipulado para enaltecer al régimen fue la devolución de la Odalisca con pantalón rojo de Henri Matisse. En este caso la desinformación fue protagonizada por la titular del Ministerio Público Luisa Ortega Díaz. Omitió un hecho clave: luego de doce años no hay un solo detenido en el país por el hurto de este lienzo de una bóveda del Museo de Arte Contemporáneo, y su posterior traslado a Estados Unidos vía México para ser negociada en 740.000 dólares. Esto es simple y llanamente delito organizado transnacional. Según los datos disponibles hasta el momento, en esta sustracción participaron un oficial de la Guardia Nacional y por lo menos otras cuatro personas. Al hacer formal entrega de la obra, Ortega sugirió que la investigación dependerá de los datos que envíen las autoridades estadounidenses. El retorno de la Odalisca no fue producto del patriotismo. En todo caso, fue consecuencia de una diligencia a la que estaban obligados tanto los representantes de los poderes venezolanos como sus pares en EEUU. Ojalá la Fiscal mostrase el mismo empeño en recuperar los 84 millones de dólares sustraídos del Fondo de Cooperación Chino Venezolano. ¿Será que espera otra operación encubierta del FBI, pero en Suiza?

*Un dato escondido en la farragosa Memoria y Cuenta del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz se refiere a la detección de 98 vuelos ilícitos en cielos venezolanos entre los meses de enero y diciembre de 2013. Expertos en el tema de la aviación consultados al respecto indicaron que por cada paso de estos aviones detectado por el sistema de radares chinos ocurren otros dos desapercibidos. La cifra real de vuelos sospechosos sería aproximadamente 294 para el año pasado, 6 semanales. El 30% de sería aeronaves que entran al país. Entonces, podemos concluir que en 2013 salieron de Venezuela en forma subrepticia aproximadamente 206 avionetas cargadas con drogas, esencialmente cocaína. Podemos ir un poco más lejos. Cada aeronave, debidamente adaptada, puede transportar por lo menos media tonelada de carga. Esto da 103 toneladas. El 14% de la producción mundial de cocaína. A esto debe sumarse los alijos llevados por otros medios, como son los vuelos comerciales (casos Air France y Federica Gagliardi) y marítimos (contenedores de mercancía y botes peñeros). Es menester señalar que estas cifras aunque preocupantes por sí mismas indican el fortalecimiento de otras rutas para el traslado de drogas. Bolivia y Ecuador han cobrado importancia como puntos de paso hacia Argentina, que a su vez funge como destino y puente. También sigue muy activa la ruta del Pacífico colombiano hacia Centroamérica.

*Terminamos la lectura del libro Chavismo, narcotráfico y militares, escrito por el periodista Héctor Landaeta. Es una larga e interesante entrevista con la expresidenta de la Comisión Nacional contra el Uso Ilícito de Drogas (Conacuid) Mildred Camero. La abogada y exjuez revela importantes datos que conoció de primera mano sobre la supuesta participación de quienes para ese momento eran policías y militares en pleno ejercicio de sus funciones. Algunos aspectos de la obra fueron colocados en mi cuenta twitter (@javiermayorca) en la medida en que iban apareciendo. Las reacciones no se hicieron esperar. El comisario jubilado Norman Puerta, exjefe de la División de Drogas de CICPC, exigió que Camero divulgara las fotos en las que supuestamente aparecen él y el entonces director de esa institución Marcos Chávez reunidos con traficantes de drogas sobre quienes pesaban órdenes de búsqueda y captura internacionales. Esas gráficas, según Camero, fueron tomadas por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Distinta y destemplada fue la reacción del general de brigada retirado de la Guardia Nacional y exgobernador de Carabobo Luis Acosta Carlez. Su insulto por las redes sociales no es publicable.

*La captura en Mérida del alemán Bernhard Heidbreder puso de manifiesto una vez más la vulnerabilidad del sistema de identificación venezolano. El hombre de 54 años era solicitado por terrorismo en su país. La notificación roja cursada por Interpol indica que pertenece a la organización DAS KOMITEE. En Venezuela se hizo pasar por el colombiano John Jairo Londoño de 46 años. Estaba inscrito en el Registro Electoral Permanente y además cotizaba en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, como empleado de la compañía Impresos Las Cumbres, de esa misma ciudad. A Heidbreder lo detuvo la policía judicial en el estacionamiento del hotel Venetur de la ciudad andina.

*A propósito del artículo publicado en la entrega anterior nos hicieron llegar otra denuncia sobre extorsión en la que los delincuentes se valen de los nombres de importantes autoridades. Esta vez, una comerciante de Caracas recibió varias llamadas en las que un supuesto general Viloria, quien dice ser asistente del ministro de Comercio Dante Rivas y compañero de trabajo del general Motta Domínguez le exige Bs 18.000 en transferencia a una cuenta con la excusa de financiar el tratamiento médico de una niña con leucemia. Debido a la insistencia, que lleva implícita una amenaza, la mujer optó por acudir a los cuerpos policiales.