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domingo, 13 de julio de 2014

Criminalidad y propaganda

*Cuando un suceso delictivo pone de manifiesto la desatención al tema de la seguridad ciudadana, el Gobierno sigue siempre el mismo patrón de hacer anuncios que no se cumplirán

Twitter @javiermayorca

En Venezuela, a juzgar por las últimas encuestas, hay quienes todavía creen que el Gobierno hace algo para mitigar la profunda crisis de criminalidad. Es aproximadamente un 17% de la población, afín al actual régimen. Aunque al resto del país le cueste entenderlo, esta importante porción de los venezolanos atribuye los niveles de victimización a su propia negligencia o descuido. En términos coloquiales, cree que la culpa por ser víctimas es de ellos mismos, por haber salido a determinadas horas o haber transitado de forma imprudente por ciertos lugares.
Ese sector, desde luego, critica la divulgación de las informaciones sobre sucesos. Las tilda de amarillistas, aún cuando los hechos no ameriten de ningún maquillaje para que el resto de los venezolanos los veamos como lo que son, auténticas tragedias.
Estas son las primeras presas de la propaganda gubernamental. Son lectores sempiternos de VEA y Ciudad Caracas, público duro de los medios del Sibci. A ellos estas líneas con las descripciones de algunos episodios, colocados en perspectiva. Quizá al leerlas comiencen a pensar que algo no está bien.
Médicos de Pariata también son víctimas
-Episodio 1. En el piso 6 del hospital Clínico de la Ciudad Universitaria, cuatro supuestos integrantes del colectivo Divino Niño irrumpieron en el quirófano para matar a tiros a dos hermanos pertenecientes a un grupo que les disputaba el control del barrio Las Casitas de la Cota 905. Luego de cumplir su cometido, hirieron en la pierna derecha a un empleado del centro de salud que se topó con ellos en la ruta de huida. Todo esto pasó el domingo 29 de junio. A la semana siguiente, el titular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, mayor general Miguel Rodríguez Torres anunció la activación del servicio de seguridad hospitalaria de la Policía Nacional. Informó que abarcarían a todos los hospitales del gobierno central. Cabe destacar que a estas alturas ya la vigilancia de esas instalaciones ha sido militarizada con efectivos de la Milicia. Aún así, se han registrado hechos preocupantes como el robo colectivo en el cuarto piso de Hospitalización en el Pérez Carreño. Pues bien, diez días después de la rueda de prensa protagonizada por Rodríguez Torres y el ministro de Salud Francisco Armada los galenos del Periférico de Pariata en Vargas salieron a protestar ante los robos reiterados y el intento de violación de una mujer en las instalaciones del centro de salud. La sección de Emergencias fue cerrada.
Al día siguiente (viernes) un tiroteo entre hampones perseguidos por detectives de CICPC en el hospital Periférico de Coche hizo que los médicos tomaran la misma decisión que adoptaron sus colegas en la UCV y Pariata. De haber estado los agentes del servicio ofrecido por Rodríguez Torres quizá los antisociales no hubiesen entrado a esa instalación.
-Episodio 2. En la autopista Puerto Cabello-Valencia una banda bautizada por CICPC como Los Sanguinarios de El Cambur ultimó a la actriz Mónica Spear y a su esposo Thomas Berry, el 6 de enero. Para calmar la indignación generalizada el titular de Relaciones Interiores anunció la asignación de un contingente de la Guardia Nacional para hacer de esa autopista una “ruta segura”. Los hampones al parecer no se enteraron de esa noticia. Tres semanas después del referido crimen, dos asaltabuses hirieron al excampeón mundial de boxeo José Sanabria. El 4 de julio los antisociales volvieron a las andanzas, en la modalidad de “vikingos”, es decir, lanzando objetos contundentes a los conductores para que se detengan y despojarlos de sus pertenencias, justo en el mismo sector donde fue ultimada la pareja. Las propias víctimas relataron que no había vigilancia de ningún tipo en la autopista. Sólo tres guardias en el peaje ubicado en la entrada de la capital carabobeña.
-Episodio 3. El 5 de abril mataron en El Avila a los ciclistas Gustavo Jiménez Souci y Luis Daniel Gómez. Ya para ese momento eran reiteradas las quejas por la criminalidad rampante en las trochas del parque, cuya custodia es atribución exclusiva de la Guardia Nacional. Cuatro meses antes de este suceso se había anunciado la asignación de 16 uniformados adicionales para la compañía de ese componente militar que tiene jurisdicción sobre la montaña. Pero los asaltos a los usuarios han continuado en los principales caminos recorridos por los deportistas. Incluso, se ha reportado el robo de un rústico en el parque nacional.
El libreto en todos estos casos es similar. Luego de un hecho que atrae la atención general se divulgan anuncios que a la postre no son ejecutados, o que obedecen a acciones espasmódicas, abandonadas cuando surge otro escándalo.
Poco a poco, la gente se ha dado cuenta de la inoperancia oficial en materia de seguridad ciudadana. No por lo que los periodistas independientes podamos informar sino porque la victimización es de tal magnitud que resulta imposible ocultarla. Puedes evadir el conocimiento de la realidad, mantenerte ajeno a los noticieros y la página negra de los periódicos. Pero tarde o temprano esa misma realidad se estrellará en tu cara.

Breves

Ni un preso, mucha propaganda
*Otro hecho convenientemente manipulado para enaltecer al régimen fue la devolución de la Odalisca con pantalón rojo de Henri Matisse. En este caso la desinformación fue protagonizada por la titular del Ministerio Público Luisa Ortega Díaz. Omitió un hecho clave: luego de doce años no hay un solo detenido en el país por el hurto de este lienzo de una bóveda del Museo de Arte Contemporáneo, y su posterior traslado a Estados Unidos vía México para ser negociada en 740.000 dólares. Esto es simple y llanamente delito organizado transnacional. Según los datos disponibles hasta el momento, en esta sustracción participaron un oficial de la Guardia Nacional y por lo menos otras cuatro personas. Al hacer formal entrega de la obra, Ortega sugirió que la investigación dependerá de los datos que envíen las autoridades estadounidenses. El retorno de la Odalisca no fue producto del patriotismo. En todo caso, fue consecuencia de una diligencia a la que estaban obligados tanto los representantes de los poderes venezolanos como sus pares en EEUU. Ojalá la Fiscal mostrase el mismo empeño en recuperar los 84 millones de dólares sustraídos del Fondo de Cooperación Chino Venezolano. ¿Será que espera otra operación encubierta del FBI, pero en Suiza?

*Un dato escondido en la farragosa Memoria y Cuenta del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz se refiere a la detección de 98 vuelos ilícitos en cielos venezolanos entre los meses de enero y diciembre de 2013. Expertos en el tema de la aviación consultados al respecto indicaron que por cada paso de estos aviones detectado por el sistema de radares chinos ocurren otros dos desapercibidos. La cifra real de vuelos sospechosos sería aproximadamente 294 para el año pasado, 6 semanales. El 30% de sería aeronaves que entran al país. Entonces, podemos concluir que en 2013 salieron de Venezuela en forma subrepticia aproximadamente 206 avionetas cargadas con drogas, esencialmente cocaína. Podemos ir un poco más lejos. Cada aeronave, debidamente adaptada, puede transportar por lo menos media tonelada de carga. Esto da 103 toneladas. El 14% de la producción mundial de cocaína. A esto debe sumarse los alijos llevados por otros medios, como son los vuelos comerciales (casos Air France y Federica Gagliardi) y marítimos (contenedores de mercancía y botes peñeros). Es menester señalar que estas cifras aunque preocupantes por sí mismas indican el fortalecimiento de otras rutas para el traslado de drogas. Bolivia y Ecuador han cobrado importancia como puntos de paso hacia Argentina, que a su vez funge como destino y puente. También sigue muy activa la ruta del Pacífico colombiano hacia Centroamérica.

*Terminamos la lectura del libro Chavismo, narcotráfico y militares, escrito por el periodista Héctor Landaeta. Es una larga e interesante entrevista con la expresidenta de la Comisión Nacional contra el Uso Ilícito de Drogas (Conacuid) Mildred Camero. La abogada y exjuez revela importantes datos que conoció de primera mano sobre la supuesta participación de quienes para ese momento eran policías y militares en pleno ejercicio de sus funciones. Algunos aspectos de la obra fueron colocados en mi cuenta twitter (@javiermayorca) en la medida en que iban apareciendo. Las reacciones no se hicieron esperar. El comisario jubilado Norman Puerta, exjefe de la División de Drogas de CICPC, exigió que Camero divulgara las fotos en las que supuestamente aparecen él y el entonces director de esa institución Marcos Chávez reunidos con traficantes de drogas sobre quienes pesaban órdenes de búsqueda y captura internacionales. Esas gráficas, según Camero, fueron tomadas por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Distinta y destemplada fue la reacción del general de brigada retirado de la Guardia Nacional y exgobernador de Carabobo Luis Acosta Carlez. Su insulto por las redes sociales no es publicable.

*La captura en Mérida del alemán Bernhard Heidbreder puso de manifiesto una vez más la vulnerabilidad del sistema de identificación venezolano. El hombre de 54 años era solicitado por terrorismo en su país. La notificación roja cursada por Interpol indica que pertenece a la organización DAS KOMITEE. En Venezuela se hizo pasar por el colombiano John Jairo Londoño de 46 años. Estaba inscrito en el Registro Electoral Permanente y además cotizaba en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, como empleado de la compañía Impresos Las Cumbres, de esa misma ciudad. A Heidbreder lo detuvo la policía judicial en el estacionamiento del hotel Venetur de la ciudad andina.

*A propósito del artículo publicado en la entrega anterior nos hicieron llegar otra denuncia sobre extorsión en la que los delincuentes se valen de los nombres de importantes autoridades. Esta vez, una comerciante de Caracas recibió varias llamadas en las que un supuesto general Viloria, quien dice ser asistente del ministro de Comercio Dante Rivas y compañero de trabajo del general Motta Domínguez le exige Bs 18.000 en transferencia a una cuenta con la excusa de financiar el tratamiento médico de una niña con leucemia. Debido a la insistencia, que lleva implícita una amenaza, la mujer optó por acudir a los cuerpos policiales.